Bad Bunny y Green Day convirtieron el Super Bowl LX en un espectáculo histórico

Escrito en 9 febrero 2026


Lo show di Bad Bunny al Super Bowl 2026 è stato un atto gioioso di  resistenza anti Trump | Vanity Fair Italia

La Super Bowl LX no solo se jugó en la cancha. Se vivió como un auténtico festival cultural, musical y mediático. El Levi’s Stadium de Santa Clara, California, fue testigo de una de las ediciones más comentadas de la historia reciente: primero con el rock explosivo de Green Day en la ceremonia previa, y después con un medio tiempo encabezado por Bad Bunny que rompió récords de audiencia, celebró la identidad latina y hasta provocó reacciones políticas.

Lo que parecía solo otro halftime show terminó convirtiéndose en un momento que mezcló deporte, pop, nostalgia, representación cultural y conversación social global. Una noche que dejó claro que el Super Bowl ya no es solo fútbol americano: es el escenario más grande del entretenimiento mundial.

Green Day prende la mecha: rock clásico para arrancar la fiesta

Antes del kickoff, la NFL apostó por una dosis de energía punk rock con Green Day, encargados de abrir la velada como parte de la ceremonia previa. La banda liderada por Billie Joe Armstrong ofreció un medley de sus himnos más icónicos, combinando guitarras potentes, coros masivos y esa vibra noventera-dosmilera que conecta con varias generaciones.

El set incluyó fragmentos de Holiday, Boulevard of Broken Dreams y el infaltable American Idiot, canciones que hicieron cantar tanto a fans veteranos como a público joven. Fue un arranque directo, sin mucha parafernalia, pero con mucha actitud: luces, fuego, estadio lleno y miles de celulares grabando cada riff.

Aunque Green Day es conocido por sus letras críticas y políticas, en esta ocasión la banda optó por una versión más neutra y festiva, enfocándose en la celebración del evento. Aun así, el mensaje fue claro: la noche iba a ser intensa, diversa y con personalidad.

Ese contraste —rock alternativo estadounidense antes del partido y reggaetón latino en el medio tiempo— terminó marcando el tono multicultural que definiría toda la jornada.

Bad Bunny: un medio tiempo que se sintió como una película

Cuando llegó el descanso, el estadio cambió por completo. El césped se transformó en un barrio caribeño lleno de color, casas pequeñas, luces cálidas y escenas cotidianas. No era solo escenografía: era una recreación simbólica de la vida en Puerto Rico y de muchas comunidades latinas.

En el centro estaba “La Casita”, el corazón visual del show.

Y entonces apareció él.

Bad Bunny arrancó con “Tití Me Preguntó”, y desde el primer beat quedó claro que no sería un espectáculo convencional. El público saltó, gritó y coreó en español frente a millones de espectadores alrededor del mundo. El mensaje era potente: la cultura latina estaba ocupando el escenario más grande del planeta sin pedir permiso ni traducción.

Setlist cargado de energía, orgullo y mensaje

Durante aproximadamente 15 minutos, el puertorriqueño enlazó éxitos sin pausa:

  • Tití Me Preguntó

  • Yo Perreo Sola

  • EoO (con guiños al reggaetón clásico)

  • Voy a Llevarte Pa’ PR

  • Mónaco

  • Baile Inolvidable

  • El Apagón

  • Café con Ron

  • Debí Tirar Más Fotos como cierre emocional

Cada bloque tenía su propia narrativa. Pasaba del perreo y la fiesta a momentos nostálgicos, luego a mensajes sociales y de identidad. No era solo cantar hits: era contar una historia sobre raíces, comunidad y resistencia cultural.

Además, fue uno de los pocos halftime shows mayoritariamente en español, algo inédito para un artista latino masculino como headliner. Y eso, por sí solo, ya era un statement.

Invitados sorpresa y una “casita” llena de estrellas

Uno de los momentos más virales fue la aparición de Lady Gaga, para cantar “Die With a Smile” en versión salsa junto a Bad Bunny, fusionando culturas y estilos., mezclando pop anglo con ritmo caribeño. La combinación desató gritos en el estadio y explotó en redes sociales.

También apareció Ricky Martin, aportando ese puente generacional entre el pop latino de los 2000 y la nueva ola urbana.

Ricky Martin en el medio tiempo del Super Bowl 2026: una declaración de  pertenencia, resistencia y continuidad boricua | Vogue

Mientras tanto, dentro de La Casita, se vieron celebridades como Pedro Pascal, Karol G, Cardi B, Jessica Alba y otros rostros del cine, la música y la moda, bailando, cantando y celebrando como si fuera una fiesta de barrio. Esa imagen —estrellas internacionales compartiendo espacio en una casa latina— se convirtió en uno de los símbolos más comentados del show.

La estética era clara: hogar, comunidad, orgullo cultural.

El espectáculo de medio tiempo de Bad Bunny en la Super Bowl LX

Mensajes, símbolos y detalles ocultos

Más allá de la música, el espectáculo estuvo lleno de pequeños guiños:

  • Personas jugando dominó

  • Vendedores ambulantes

  • Piraguas y comida callejera

  • Vecinos bailando en la calle

  • Banderas de distintos países de América

Todo funcionaba como homenaje a la vida cotidiana latina, algo que rara vez se ve representado a esa escala.

En el tramo final, las pantallas mostraron frases como: “Juntos somos América” y “Lo único más poderoso que el odio es el amor”.

El cierre fue emotivo, casi íntimo, pese al tamaño del estadio. Bad Bunny no solo quería hacer bailar: quería dejar un mensaje.

Imagen

Récords históricos de audiencia

Y sí, los números confirmaron el impacto.

El medio tiempo fue visto por más de 142.3 millones de personas a nivel mundial, convirtiéndose en uno de los espectáculos más vistos en la historia del Super Bowl. El récord anterior lo tenía Kendrick Lamar en 2025 con 133.5 M..

Tras la presentación, sus canciones se dispararon en streaming, multiplicando reproducciones en cuestión de horas. Varias plataformas reportaron picos masivos de búsquedas, comentarios y tendencias relacionadas con el artista. Sus canciones más reproducidas fueron “DtMF”, “BAILE INoLVIDABLE” y “Tití Me Preguntó”.

No fue solo un show exitoso: fue un fenómeno cultural medible en tiempo real.

Kendrick Lamar Medio Tiempo de Super Bowl 2025: MEJORES momentos | Vogue

Polémica política y conversación social

Como suele pasar cuando algo se vuelve gigante, también llegaron las críticas.

Algunas figuras conservadoras cuestionaron que el espectáculo estuviera dominado por el español y por símbolos latinos. Incluso el expresidente Donald Trump calificó el show como una “afrenta” a Estados Unidos, declaraciones que rápidamente encendieron el debate en redes.

Pero lejos de opacar el momento, la controversia amplificó la conversación: miles de usuarios defendieron la diversidad cultural del evento y celebraron que el Super Bowl reflejara la realidad multicultural del país.

En otras palabras: Bad Bunny no solo entretuvo, también incomodó y abrió diálogo.

Lo que dejó esta Super Bowl fue claro: Green Day aportó nostalgia y energía rockera. Bad Bunny aportó identidad, representación y récords. Juntos crearon una noche que mezcló generaciones, idiomas y estilos.

Una edición donde el rock y el reggaetón convivieron sin competir. Donde una casita caribeña se robó el estadio más grande del deporte estadounidense. Y donde millones de personas cantaron en español frente al evento televisivo más importante del año.

La Super Bowl LX no solo se jugó. Se bailó, se cantó… y se convirtió en historia.

Video completo: así fue la presentación de Bad Bunny en el SuperBowl 2026 -  LA NACION



Opiniones

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos obligatorios están marcados con *



Background
Abrir chat
Hola!
Comunícate con La Poderosa 106.9FM